Robótica, llegó para quedarse

Por: Luis Alonso López Barrón.

Una de las imputaciones que habitualmente se hace a las instituciones educativas es, su limitación para formar una inteligencia práctica. Sin embargo, la inteligencia no se forma convirtiéndola en un almacén de conocimientos sin más. «La inteligencia se forma cuando aprende a pensar, cuando descubre por sí misma, cuando lee el interior de las realidades, no sólo cuando escucha y circula lo leído por otros» (Carlos Llano, Formación de la inteligencia, la voluntad y el carácter, Trillas 2000).

Es necesario, que nuestros alumnos desarrollen no sólo la memorización de conceptos, sino que los puedan aterrizar a la realidad. Si no se aprende a pensar, aquellos conocimientos enciclopédicos son inútiles y ciegos. La verdadera formación de la inteligencia, ayuda al individuo a relacionar esos conocimientos, permitiéndole salir de las normas generales que aparecen en los libros (la teoría), para penetrar dentro de las realidades del mundo, adaptando esa teoría

a los casos concretos.

Así, la asignatura Empresa y Gestión, impartida en High School, va encaminada no sólo a formar personas con las bases teóricas de la empresa, sino hombres con capacidad de entender la realidad de manera objetiva, que puedan tomar las decisiones adecuadas en el momento adecuado, con posibilidad de sortear los obstáculos y acometer las metas que se planteen. Un claro ejemplo es el Proyecto Ciudad de los Niños, enfocado a lograr el desarrollo de las habilidades antes mencionadas, y la aplicación del conocimiento adquirido en el aula.

Cada año la Ciudad de los Niños, emplea diversas campañas de recaudación de fondos. Para lograr los objetivos de la materia, en el mes de noviembre pasado, los alumnos de tercero de High School realizaron un proyecto creado con un doble propósito, apoyar a la Ciudad de los Niños y aplicar lo aprendido en la materia del Diploma de Bachillerato Internacional de Empresa y Gestión. A los alumnos se les reúne en equipo y se les expli